¿Qué es el IBI de una casa y quién lo paga?

Disfrutar de una vivienda en propiedad implica hacer frente a distintos gastos de electricidad, agua o comunidad, pero también conlleva enfrentarse a una serie de impuestos asociados a la compra, posesión o venta de un inmueble. Entre ellos, el IBI es por su periodicidad anual el más común. Pero, ¿qué es el IBI de una casa y quién lo paga?

¿Qué es el IBI de una casa? 

El IBI o Impuesto de Bienes Inmuebles es un impuesto directo y anual que grava a todos los titulares de derechos reales sobre una vivienda. Es una tasa municipal y, por lo tanto, el ayuntamiento de cada localidad es el encargado de recaudarlo, constituyendo una de las principales fuentes de financiación de los municipios.

¿Cómo se calcula el IBI?

El IBI final de los distintos inmuebles es establecido por el ayuntamiento de cada municipio. La base imponible está basada en el valor catastral del inmueble y debe estar dentro de unos límites establecidos por el gobierno central.

  • El valor catastral del inmueble es un valor administrativo que el Catastro otorga a cada inmueble atendiendo a datos como la localización, el estado y las características del inmueble o del terreno sobre el que se asienta. Anualmente el valor del mercado se adecúa en los Presupuestos Generales del Estado en base a toda una serie de coeficientes estipulados por el Ministerio de Hacienda. El valor catastral no suele superar generalmente al de mercado y suele actualizarse de manera periódica. Está disponible en la página web del catastro y puede ser consultado por los titulares de los inmuebles.
  • Los límites establecidos por el gobierno para el IBI oscilan entre el 0,4% y el 1,3% del valor catastral y pretenden evitar la imposición de tasas desmesuradas por parte de los municipios. Cada municipio puede imponer bonificaciones y reducciones del IBI de acuerdo a la ley y a sus propios criterios. Por ejemplo, las viviendas de protección oficial suelen tener una reducción del 50% durante los tres primeros años.

El IBI será, por lo tanto, el resultado de la base imponible a la que se deducirán las bonificaciones y reducciones que correspondan.

¿Cuándo y quién debe pagar el IBI?

Una pregunta muy habitual es quién tiene que pagar el IBI de una vivienda. Es de obligado pago para todas las personas con derechos reales sobre un inmueble, sea una vivienda, un local comercial o un garaje. Es decir, debe abonarse por los propietarios, pero también por las personas que disfrutan de derechos de usufructo o de un derecho real de superficie sobre el mismo.

La Ley de Arrendamientos Urbanos establece que los contratos de alquiler pueden establecer el pago compartido de ciertos gravámenes y que el inquilino puede hacerse cargo también de este impuesto. Saber quién debe pagar el IBI de un alquiler depende del acuerdo al que se haya llegado entre propietario e inquilino.

Además, se abona por cada uno de los inmuebles sobre los que se ostentan esos derechos. Es decir, si se tienen cinco viviendas, se debe pagar el IBI separadamente por cada una de ellas.

En el caso de la venta de una vivienda, la persona que sea la propietaria a 1 de enero del año de la venta será quien deba afrontar el pago de este tributo, aunque a fecha del pago haya cambiado de propietario. Sí es posible, según establece la jurisprudencia del Tribunal Supremo, el repercutir al comprador de la vivienda la parte proporcional del IBI por el tiempo en el que efectivamente ha sido propietario de la misma.

¿Sabes qué?

Existen entidades e inmuebles que están exentos de calcular y pagar el IBI, como:

  • Edificios oficiales pertenecientes al Estado, las Comunidades Autónomas o Entidades Locales, así como a otros organismos oficiales.
  • Los inmuebles que sean propiedad de la Iglesia Católica y de otro tipo de asociaciones de interés público como la Cruz Roja.
  • Los edificios de las delegaciones diplomáticas extranjeras.
  • Los inmuebles que han sido declarados BIC (Bienes de Interés Cultural) o sus equivalentes en la legislación autonómica.
  • Los bienes comunales o aquellos en los que se sitúan líneas de ferrocarril y sus edificios.

No existe una fecha de pago definida para el impuesto del IBI, aunque se devenga a fecha de 1 de enero de cada año. Al ser una prerrogativa municipal, son los municipios quienes establecen la fecha de pago del tributo y varía de un lugar a otro. Normalmente suele situarse entre el 1 de octubre y el 30 de noviembre.

¿Cómo se debe pagar el IBI urbano?

El pago se puede realizar en cualquiera de las modalidades establecidas por la ley.

  • Presencialmente en cualquiera de las entidades y organismos colaboradores señalados para tal fin en la legislación vigente e incluidas en la notificación de pago.
  • De manera telemática a través de la banca electrónica.
  • Por domiciliación bancaria. Una posibilidad que en muchos casos, como el pago por adelantado, puede ser objeto de reducciones o bonificaciones.
  • En un cajero automático de cualquiera de las entidades bancarias colaboradoras.

El IBI, por lo tanto, es un tributo municipal de periodicidad anual y de obligado pago por todas aquellas personas que ostenten derechos reales sobre un inmueble.

Motivos para tener o no tener más de una cuenta bancaria

 

Si aceptamos una familia con los dos miembros adultos aportando algún tipo de ingreso regular, ya partimos de la obligación de dos cuentas bancarias distintas para poder ingresar las nóminas. Lo mismo ocurre si hay ingresos por pensiones o algún tipo de prestación.

En el ejemplo de una familia con dos miembros adultos que aportan ingresos recurrentes, ya hablamos de si resulta rentable o no tener una tercera cuenta bancaria, pues asumimos que cada adulto ha de tener su propia cuenta.

La cuestión es si todos esos ingresos y gastos compartidos se gestionan mejor desde una tercera cuenta en la que los dos cabezas de familia tengan autorización y a la que se pueden llevar partidas comunes o un porcentaje de los ingresos de cada uno, o no.

De ser así, hay que pensar la utilidad o no de esta cuenta y valorar el coste de tenerla operativa. Digamos que la comodidad de tener una cuenta bancaria adicional debe valorarse ante los costes administrativos que supone tenerla activa.

Y sin contar las cuentas bancarias para los niños, si los hubiera

Tampoco es baladí la decisión de tener o no una cuenta bancaria independiente para los niños. Suelen tener bajas comisiones y ayudan a separar los ahorros de los hijos para que no entren en los gastos familiares, así como a educarles en la cultura financiera.

Ejemplos de cuentas bancarias adicionales en una pareja

Las finanzas familiares se hacen un poco más complejas que las finanzas individuales. Por ello es muy habitual que la pareja tenga una tercera cuenta común donde hacer aportaciones mensuales y donde domiciliar los pagos comunes (hipoteca, alquiler, etc.).

Por lo tanto, partimos del hecho de que cada miembro de la familia con ingresos dispone de su cuenta bancaria donde recibe su nómina, tiene su bizum, paga sus tarjetas de crédito, domicilia algunos recibos que le son particulares, etc. Es decir, lo que sería una cuenta para las operaciones diarias. Pero hay casos en los que esta tercera cuenta común para gastos no es suficiente. Como por ejemplo en los siguientes casos:

Caso 1: Si uno de los dos miembros de la pareja es autónomo es posible que no quiera o no pueda trabajar con una única cuenta. En ese caso, dispondrá ya de una segunda cuenta en la que domiciliar los cobros y pagos de la empresa del tipo cuota de autónomos o impuestos como el IVA.

Caso 2: Si uno de los dos miembros de la pareja es inversor, tanto a título individual como a título familiar, ha de tener una segunda cuenta. En ella, guarda el dinero entre operaciones, paga los costes de la operativa, recibe los pagos del cupón o el dividendo de las acciones, etc.

Esta cuenta suele abrirse con una cifra redonda y así se puede saber rápidamente cuál ha sido el beneficio desde su inicio y el nivel de liquidez actual (capacidad del inversor en cada momento de realizar operaciones).

Caso 3: Si la pareja decide abrir una cuenta de ahorro para ir acumulando dinero periódicamente para un objetivo común (como eran las antiguas cuentas para vivienda de los jóvenes) o para la entrada de un piso, un viaje, la boda, etc.

Caso 4: Si la pareja decide abrir una cuenta para un recién nacido con el fin de apartar todos aquellos ingresos que pueda recibir durante su vida. Son muy útiles para evitar regalos innecesarios para el bebé o el niño pequeño y no tienen gastos, pues apenas tienen operativa. Los padres son administradores absolutos de estas cuentas.

Caso 5: Si la pareja decide abrir una cuenta a un niño o adolescente para que aprenda a administrarse y donde recibir aportaciones de otros miembros de la familia. A partir de cierta edad ya dispondrán de su propia tarjeta de débito y acceso a Bizum y eso les dará libertad de movimientos y responsabilidad sobre su ahorro. Los padres o uno de los padres pueden ser tutores de estas cuentas.

Caso 6: Si la pareja dispone de cuenta abierta en otro país o en otra divisa. Puede ser el caso de que alguno trabajara, viviera un tiempo en el extranjero o invierta en otra moneda (o criptomoneda) y no quiera o no le interese traer ese dinero de vuelta a casa (inversiones allí o tributación desfavorable en España).

Caso 7: Si la pareja dispone de una cuenta donde gestionar los alquileres y gastos de una vivienda arrendada que quiere mantener aparte de los demás ingresos y gastos de la familia, por aquello de dejarlo aislado de las finanzas familiares, como si fuera una empresa.

¿Compensan estas otras cuentas familiares?

Cada familia deberá responder a esa pregunta de forma individual. Lo que sí es cierto es que el mercado bancario ofrece alternativas para tener cuentas sin comisiones y sin nómina o requisitos de vinculación, lo que abre la puerta a poder tener una tercera cuenta sin arruinarse en el intento.

Lo mejor es preguntar en el banco donde ya se tienen las otras cuentas con nómina y ya existe esa vinculación o buscar en el mercado esas cuentas de bajas comisiones donde poder separar parte de la actividad bancaria de la familia.

En Internet existe buscadores para encontrar cuentas bancarias para distintas finalidades y distintos costes. Con ellas es posible gestionar las finanzas familiares en varias cuentas bancarias sin dejarse el ahorro por el camino.

¿Cómo entender una nómina paso a paso?

¿Cuántos de nosotros no nos habíamos mirado nunca una factura de la luz hasta que ha llegado el día en el que nos han cobrado un importe desorbitado? Con las nóminas ocurre lo mismo. Hasta que no acontece algo que no cuadra, no solemos mirarla, siendo el importe a ingresar lo único que realmente nos interesa. Sin embargo, es muy importante saber no solamente lo que vamos a cobrar cada mes, sino también que se esté pagando correctamente a las otras partes afectadas con nuestro contrato de trabajo, tales como la Seguridad Social o la Hacienda Pública. De lo contrario, lo notaremos con un buen susto en nuestra renta.

Hoy vamos a revisar la nómina como documento que recoge, como si de una factura de la luz a la empresa se tratase, las razones por las que ese mes determinado cobramos esa cantidad. En otras palabras, los motivos por los que facturamos a la empresa y las razones por las que la empresa debe retenernos parte de ese importe.

Encabezado de la nómina

Tal y como aparecería en una factura, lo primero que nos encontramos en una nómina son los datos de la empresa (nombre, domicilio legal, Código de Identificación Fiscal o CIF, y código de cotización a la Seguridad Social).

Lo segundo, los datos del trabajador o persona que recibe el justificante del pago (nombre, DNI, número de la Seguridad Social, categoría profesional tipo de contrato y antigüedad en la empresa).

Además, en la nómina debe aparecer el periodo de liquidación y el centro de trabajo.

Por último, pueden aparecer datos adicionales que establezcan de forma más concreta la relación entre empresa y empleado del tipo convenio laboral o las cuentas corrientes desde la que se transfiere o a la que se transfiere el dinero.

¿Qué son los devengos o justificación de ingresos?

La denominación técnica es la de devengos, pero para que nos entendamos, esto significa la justificación de los pagos o ingresos que se le realizan al trabajador.

Estos devengos pueden ser de dos tipos y han de venir especificados en la nómina:

  • Devengos salariales:

Los devengos salariales son los ingresos procedentes del trabajo o retribución por el trabajo realizado.

  • Devengos no salariales:

Los devengos no salariales son los ingresos procedentes de otros motivos (bienes y servicios del tipo cheques de restaurante o kilometraje, por ejemplo).

En el caso de los no salariales, nunca pueden superar el 30% de las percepciones salariales. Vamos, que la ley obliga a pagar devengos salariales para evitar una forma de pago en especie a los empleados.

Partidas de los devengos

Los devengos salariales se dividen en varias partidas porque el salario puede proceder de un salario base, de complementos como la antigüedad en la empresa, horas extraordinarias, gratificaciones extraordinarias, o salario en especie.

  • ¿Qué es el salario base?

El salario base procede del convenio (Salario Mínimo Interprofesional para esa tarea) o de lo que se negociara en su momento (entrevista de trabajo) en doce o catorce pagas.

  • ¿Qué es el complemento salarial?

El complemento salarial sirve para mejorar el salario base por motivos de categoría profesional, idiomas, responsabilidad, resultados, etc. Aunque el salario se negocia en la entrevista, la empresa luego lo justifica como una parte de salario base y una parte de complemento.

  • ¿Qué son las horas extraordinarias?

Las horas extraordinarias son trabajo realizado fuera del horario laboral, entendiendo como fuera, hacer más horas de las convenidas (normalmente ocho al día) tanto si son voluntarias, porque el empleado quiere ganar más, como si son forzosas o por necesidades de la producción. Por lo general, se pagan más que las horas ‘normales’ porque son un sobre esfuerzo.

  • ¿Qué son las gratificaciones extraordinarias?

Las gratificaciones extraordinarias hacen referencia a las pagas extraordinarias que se cobran, normalmente dos, en verano y en diciembre. Sin embargo, algunos sectores las prorratean, esto es, las incluyen en las otras doce nóminas. De ahí las gratificaciones extraordinarias en un mes normal.

  • ¿Qué es el salario en especie?

El salario en especie es la parte de la remuneración que se recibe en forma de bienes o servicios. Se la incluye en la nómina porque también paga impuestos. Muchos trabajos no disfrutan de salario en especie y suele pactarse con la empresa porque es complicado de poner en valor para que cotice en la nómina.

Es el caso del kilometraje o gasto en desplazamientos del trabajador, de la recepción de cheques restaurante para que pueda comer, o del uso y disfrute de plaza de aparcamiento. Todos estos bienes y servicios se valoran y se hacen constar en la nómina como devengos por salario en especie.

Los devengos no salariales se dividen también entre los que proceden de indemnizaciones o suplidos y los que proceden de prestaciones e indemnizaciones de la Seguridad Social.

  • ¿Qué son los devengos de indemnizaciones o suplidos?

Los devengos que que proceden de indemnizaciones o suplidos son gastos que el trabajador ha tenido que adelantar para poder realizar su trabajo del tipo comidas o viajes (gasto en combustible).

  • ¿Qué son los devengos de prestaciones e indemnizaciones de la Seguridad Social?

Los devengos de prestaciones e indemnizaciones de la Seguridad Social proceden de prestaciones por traslados, despidos o suspensiones, o bien gastos que abona la empresa por motivo de desempleo temporal o incapacidad.

La gran diferencia entre devengos salariales y no salariales es que estos últimos no tienen deducciones por IRPF y no cotizan a la Seguridad Social.

Deducciones en la nómina

La empresa está obligada por ley a retener una parte de la nómina de cada trabajador para pagar la declaración de la renta (IRPF) del ejercicio en curso del empleado. También, para cubrir servicios de la Seguridad Social como el desempleo o la jubilación.

IRPF

Las deducciones por IRPF suelen ser una fuente de problemas. En un mundo ideal, con lo que nos retiene la empresa cada mes tendríamos pagada la Renta de ese año. Por eso, el porcentaje no lo decide la empresa ni el trabajador, sino la misma Hacienda Pública.

Sin embargo, es muy posible que tengamos ingresos fuera de la nómina por lo que tengamos que pagar al hacer la declaración. Si la declaración nos salea pagar, no es por culpa de que nos hagan pocas retenciones en la nómina. Si la declaración nos sale a devolver no es por culpa de que nos retengan demasiado, sino porque tenemos otros ingresos y gastos que se ajustan en la declaración de la renta.

 

Seguridad Social

La Seguridad Social retiene de la nómina un dinero que dedica a una partida denominada contingencias comunes (el 4,7% de los devengos salariales menos las horas extraordinarias), a la de desempleo (procede de los devengos salariales menos las horas extraordinarias) y su porcentaje depende del tipo de contrato, la formación profesional (0,1% de la cantidad anterior), a las horas extraordinarias por fuerza mayor (deducción del 2% por no ser voluntarias) y a las horas extraordinarias que no son por fuerza mayor (4,7% dado que se valora que al ser voluntarias entran en las contingencias comunes).

El total de todas estas deducciones es la suma de todas ellas.

Sueldo neto

El sueldo neto procede de restarle al total devengado (ingresos de ese mes) el total de las deducciones (retenciones para el IRPF y la Seguridad Social de ese mes). Ese es el importe que la empresa nos transferirá por la nómina correspondiente a ese mes.

Como ves, la nómina no es muy diferente a una factura y si la interpretas de esa manera te resultará más sencillo entenderla.

Evolución histórica del IPRF en España

Este año se cumple el 44º aniversario de la aprobación por las Cortes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), un impuesto personal, progresivo y directo que grava la renta obtenida en un año natural por las personas físicas residentes en España.

En los ordenamientos tributarios contemporáneos, el impuesto sobre la renta es el pilar más significativo del sistema tributario. El IRPF refleja con nitidez los principios tributarios constitucionales y de justicia material, entre los que cabe destacar el principio de progresividad, de generalidad y de capacidad económica.

El IRPF fue una consecuencia de los Pactos de la Moncloa de 1977, que en el ámbito tributario perseguían modernizar un sistema fiscal anacrónico e ineficiente. En efecto, antes de la aprobación del IRPF ya existía un impuesto llamado popularmente impuesto sobre la renta. Su nombre oficial era impuesto general sobre las personas físicas, que en opinión del ministro de Hacienda, Francisco Fernández Ordóñez, ni era un impuesto, ni era general ni era sobre la renta. La aprobación del actual IRPF también supuso convertir en tributos locales la Contribución Territorial Rústica y Pecuaria y la Contribución Urbana, que son el origen del IBI actual. Por eso muchos mayores aún hablan de pagar la contribución cuando les toca abonar el IBI.

El primer IRPF tenía 28 tramos y tipos impositivos que iban del 15% al 65,5%. En esa época eran habituales los tipos máximos nominales elevados. Tenía la obligación de realizar la declaración todo aquel que obtuviera ingresos superiores a 300.000 pesetas. Aunque era un impuesto sobre las personas físicas, el tributo se configuraba como un gravamen que recaía en la unidad familiar, lo que años más tarde originó la primera gran reforma del tributo.

Fuente: https://cincodias.elpais.com/

A partir de 1978, Hacienda lanzó una campaña de concienciación fiscal. De nada servía haber modernizado un impuesto si los contribuyentes escapaban de él. Fue en esos años en los que salió la campaña “Hacienda somos todos”. En concreto, el lema completo era “Ahora, Hacienda somos todos. No nos engañemos”.

Personajes populares de la época como Bárbara Rey protagonizaron anuncios en televisión. El objetivo era crear algo parecido a una conciencia fiscal. El primer caso mediático que salió a la luz por fraude fiscal fue el de la folclórica Lola Flores, quien no presentó la declaración del IRPF de los años 1982 a 1985, ambos incluidos teniendo la obligación de hacerlo. Luego vendrían muchos más. Era el ejemplo de que algo empezaba a cambiar.

El IRPF nació con tal afán de transparencia que el Gobierno aprobó en 1978 la publicación de los datos de contribuyentes. Las llamadas “listas” se colgaban en las sedes de Hacienda y cualquier español podía bucear en los inmensos tomos para conocer con nombres y apellidos las declaraciones de sus conciudadanos. Las listas se publicaron en 1979 y 1980. Esta práctica se suprimió en 1981, después de que ETA secuestrara al empresario Luis Suñer, que aparecía como el español con más ingresos en la lista inaugural que publicó Hacienda en 1979.

Uno de los cambios más evidentes a lo largo del tiempo en el IRPF es la reducción de la tarifa y de los tramos. En 1978, el impuesto contaba con 28 escalones, en 1991 ya eran 17 y en 2001 se limitaban a cinco.

Con la entrada en vigor de los Presupuestos Generales del Estado para el 2022, tenemos novedades en cuanto a los tramos de IRPF que se aplicarán en España durante el próximo años. Se introdujo un sexto tramo en la escala estatal con un tipo impositivo del 47% para las rentas superiores a 300.000 euros, tal y como aparece en la tabla a continuación:

La evolución de la declaración de la renta en estos 40 años refleja el avance de la tecnología. Los españoles han pasado de hacer cola para comprar un impreso para presentar la declaración a poder realizar este trámite desde un teléfono móvil. En 1979, el primer año en el que se declaró el nuevo Impuesto sobre la Renta, el Colegio de Gestores solicitó una ampliación del plazo de presentación ante la falta de impresos. Los formularios se agotaron en los estancos en Barcelona, obligando a los contribuyentes a acudir a la Delegación de Hacienda, donde también se podían adquirir los impresos. Ello generó largas colas que tuvieron su reflejo en la prensa de la época.

Hacienda recibe actualmente cas 20 millones de declaraciones de la renta. En 1980, gestionó 5,7 millones. Los impresos, que se adquirían en los estancos, costaban 35 pesetas y se rellenaban principalmente a mano. Hoy, los formularios se descargan por internet y desde 2014 está prohibido presentar la declaración a boli. Se contabilizaron 35.000 contribuyentes que aún rellenaban los formularios a mano cuando se vetó definitivamente esta posibilidad.

 

El drama de la declaración de la renta cuando toca a pagar

¿Quieres pagar menos impuestos en tu próxima declaración? Quizás ahora aún lo ves un poco lejos, pues hasta la primavera de 2023 no tienes que ajustar cuentas con Hacienda, pero si quieres pagar menos entonces, es ahora que aún no ha terminado el ejercicio 2022 cuando debes tomar medidas: está en tu mano ahorrar impuestos, pero debes actuar antes del 31 de diciembre.

Desde Aston Dealers te ayudamos recordándote algunos trucos fiscales que, siempre dentro de la legalidad, te permitirán recortar tus cuentas con el fisco.

10 medidas para recortar tus impuestos

1. Aprovecha las deducciones autonómicas

Muchos gastos pueden suponer un recorte del IRPF: ¿sabías que es posible que puedas deducirte por la guardería de los hijos, gastos educativos, abono transporte público, ayuda doméstica, la instalación de dispositivos de ahorro de agua o energía, el alquiler, etc.?

Es muy importante asegurarse antes de nada de las deducciones fiscales a las que tienes derecho, que varían en función de cada comunidad autónoma, y ponerlas en práctica.

Muchas deducciones autonómicas se conceden si el contribuyente no excede ciertos límites de ingresos. Si los superas, puedes reducir tus ingresos, teniendo gastos deducibles o solicitando retribuciones exentas para poder aplicar la deducción.

deducciones

2. Comunica cualquier cambio en la familia

Informa a tu empleador de cualquier cambio en la situación familiar: si nace un hijo, si te divorcias, si hay una discapacidad… La cantidad de retención a cuenta del IRPF depende entre otras cosas de las circunstancias familiares y así conseguirás que sea lo más ajustada posible.

3. Cambia salario en metálico por salario en especie

Obtener parte de tu retribución como salario en especie es una buena manera de ahorrar impuestos: algunas retribuciones como los seguros sanitarios para el trabajador, su cónyuge y sus hijos; los vales de comida, los cheques de transporte y guardería… están exentas de pagar IRPF.

4. Revisa tus gastos del trabajo

Si pagas cuotas sindicales, cuotas al colegio profesional o si has tenido un pleito laboral y has pagado honorarios al abogado y procurador, esos gastos se deducen de los ingresos del trabajo, con lo que pagas menos por ellos.

5. Haz donativos

Las donaciones deducen, y si las haces siempre a las mismas entidades, más. Si haces donativos a ONG, fundaciones y entidades sin ánimo de lucro puedes deducir un 80% sobre los primeros 150 euros, y un 35% sobre lo que exceda de esa cantidad (ese porcentaje sube al 40% si es el tercer año que donas a la misma entidad y cada donación ha sido igual o superior a la del anterior).

6. Amortiza hipoteca

Si tienes derecho a aprovechar la deducción fiscal por compra de vivienda habitual, te conviene amortizar hipoteca antes de que acabe el año. Si compraste tu casa antes de 2013, se deduce el 15% de lo pagado para comprar la vivienda, sobre un máximo de 9.040 euros (o de 18.080 si lo pagas con tu cónyuge y declaráis por separado). Por tanto, lo que fiscalmente interesa es amortizar anticipadamente una cantidad que llegue hasta ese límite para así aprovechar íntegramente la deducción. Las comisiones por cancelación anticipada que cobran algunas entidades también son deducibles dentro de los 9.040 euros.

7. Espera a cumplir 65 años para vender tu casa

Si estás cerca de cumplir esa edad y te estás planteando vender o donar tu vivienda habitual, te interesa esperar hasta que los cumplas, pues la ganancia que obtendrás de la transmisión estará libre de impuestos.

Si la vivienda está a nombre de los dos cónyuges, ambos deben ser mayores de 65 años, ya que de lo contrario solo estaría exenta la ganancia correspondiente al cónyuge que tenga esta edad. La exención se puede aplicar aunque se haya dejado de residir en la vivienda habitual, pero eso debe haber pasado como máximo dos años antes de la transmisión.

8. Si eres arrendador, aprovecha 

Si eres propietario de un inmueble en alquiler, puedes deducir de la renta sujeta a IRPF los gastos hechos para obtenerla: IBI, anuncios, agencia, seguros, comunidad…  También son deducibles los gastos de reparación y conservación y los intereses de préstamos para la compra o mejora del inmueble, pero sin que puedan generar un rendimiento negativo. Repasa los gastos deducibles, incluida la amortización, y si al final del año observas que tu rendimiento será positivo, puedes adelantar a diciembre algunos gastos deducibles para rebajar tu próximo IRPF.

9. Ahorra en plan de pensiones

Las aportaciones de hasta 2.000 euros a un plan de pensiones recortan la factura del IRPF. Aportar a planes de pensiones puede no interesar a todos los contribuyentes:

  • No es aconsejable para aquellos que obtienen rentas exclusivamente de alquileres de inmuebles, de productos bancarios o de ganancias derivadas de transmisiones patrimoniales, ya que este tipo de rentas no se reducen por aportar a planes de pensiones.
  • Sí es una opción interesante para los que obtienen rentas que provienen del trabajo, de actividades profesionales/empresariales y de alquileres de inmuebles (siempre que además tengas rentas de los dos tipos anteriores). Si es tu caso, en tu próxima declaración, la cantidad máxima que podrás descontar por aportar a tu plan de pensiones será la menor de las siguientes:
  • 2.000 euros. Si aportas más, te arriesgas a ser sancionado si no solicitas la recuperación del exceso antes del 30 de junio de 2022.  Este límite se incrementa en 8.000 euros para aportaciones empresariales.
  • El 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas. Si no puedes reducir todas las aportaciones por aplicarse este límite, podrás reducir el exceso en la base imponible general de los cinco ejercicios siguientes.

Es muy importante escoger un buen plan, pues de no ser así los gastos y la poca rentabilidad pueden convertirlo en una mala inversión.

10. Compensa pérdidas y ganancias

Si durante 2022 has obtenido ganancias con la venta o donación de bienes y a su vez acumulas pérdidas en otras inversiones, una forma de ahorrar en tu próxima declaración es materializar esas pérdidas para poder compensarlas con las ganancias, y viceversa, pero teniendo en cuenta que:

No dones bienes que generen pérdidas o rendimientos de capital negativo en el IRPF, porque la Ley no permite su compensación. Para poder compensar pérdidas será mejor vender el bien y donar el dinero obtenido con la venta.

Si vendes acciones o participaciones de fondos con la intención de compensar la pérdida que genere la venta este año, debes esperar dos meses para volver a adquirirlos (o comprar otro fondo de cartera similar). Si no lo haces así, no podrás compensar la pérdida hasta que los vuelvas a vender.

No olvides que la próxima declaración será la última en la que podrás compensar el saldo de pérdidas pendientes de 2018. Antes de fin de año puedes vender inversiones con una ganancia equivalente para aprovecharlo.

Conserva las pruebas

Recuerda que es muy importante conservar todos los justificantes de los gastos deducibles (los recibos de pago de cursos, las pruebas de las donaciones…) para prevenir problemas en una posible inspección por parte de Hacienda.

Cuento para reflexionar: La casa imperfecta

La Casa Imperfecta

Un maestro de construcción ya entrado en años estaba listo para retirarse a disfrutar su pensión de jubilación. Le contó a su jefe acerca de sus planes de dejar el trabajo para llevar una vida más placentera con su esposa y su familia. Por supuesto que el constructor iba a echar de menos su salario mensual, pero sentía que necesitaba retirarse por encima de todo y pensó que ya se las arreglaría de alguna manera para suplir la falta de ingresos que le proporcionaba una nómina.

El jefe estuvo de acuerdo con la decisión de su empleado y aunque le dio mucha pena perder a uno de sus mejores en la empresa, se dio cuenta de que ya no había vuelta atrás: su empleado se jubilaba. Así que, el jefe pidió a su empleado, como favor personal, que hiciera el último esfuerzo antes de retirarse: construir una casa más, su última casa.

El hombre accedió y comenzó su trabajo, pero se veía claramente que no estaba poniendo el corazón en lo que hacia. Utilizaba materiales de inferior calidad, y su trabajo, así como también el trabajo de sus ayudantes, era deficiente. El resultado, fue, obviamente, un mal trabajo, lo que, desde luego, era una infortunada manera de poner punto final a su carrera.

Cuando el albañil terminó el trabajo, el jefe fue a inspeccionar la casa. Acto seguido, le extendió las llaves de la puerta principal y le digo:

“Esta es tu casa, querido amigo. Es un regalo para ti”.

El albañil se quedó estupefacto. Ni mucho menos esperaba que esa casa fuera para él, por lo que le exclamó a su jefe:

“¡Habérmelo dicho antes!

“¡De haber sabido que me has mandado construir mi propia casa, seguramente la hubiera hecho totalmente diferente, mucho mejor!

¡Ahora tendré que vivir en una casa mal hecha!”

Reflexión:

A veces construimos nuestras vidas de manera distraída, sin poner en esa actuación lo mejor de nosotros. Muchas veces, ni siquiera hacemos nuestro mejor esfuerzo en el trabajo. Entonces, de repente, vemos la situación que hemos creado y descubrimos que estamos viviendo en la casa que hemos construido. Sí lo hubiéramos sabido antes, la habríamos hecho diferente.

Sería interesante conseguir actuar como si estuviésemos “construyendo nuestra casa”. La vida es como un proyecto de “hágalo-usted-mismo”. Tu vida, ahora, es el resultado de tus actitudes y elecciones del pasado. Tu vida de mañana será el resultado de tus actitudes y elecciones de hoy.

Romance scam: la estafa con la que te roban el corazón (y el dinero)

Simon Leviev se ha hecho popular por el documental de Netflix El estafador de Tinder. Según lo revelado en la serie, el joven, que en realidad se llama Shimon Hayut, se hacía pasar por millonario y quedaba con mujeres a través de esta aplicación de citas para acabar estafándolas. Se trata de un caso real de romance scam o fraude romántico, en virtud del cual se ataca a los sentimientos y confianza de las víctimas para hacerse con grandes sumas de dinero mediante el engaño.

El inicio de este fraude se encuentra en redes sociales (Facebook, Instagram, etc.), así como en aplicaciones de citas o páginas web de contactos como Tinder, tan frecuentes hoy en día para encontrar pareja y conocer gente nueva.

Los ciberdelincuentes crean en estas aplicaciones perfiles falsos, con fotografías y biografías que llaman la atención de otros usuarios desde el primer momento porque son muy fuera de lo común: viajes a países exóticos en jets privados, relojes y coches de lujo, ropa de grandes diseñadores, restaurantes caros y clubs más caros aún. Esto hace que las víctimas sientan interés por su estilo de vida muy rápidamente, e inicien una conversación con el ciberdelincuente, al que se les presenta como un auténtico príncipe azul.

Durante días, semanas e incluso meses, el estafador trabaja para ganarse la confianza de la potencial víctima, a la que va seduciendo hasta que consigue iniciar con ella una relación a distancia. Lo más habitual es que víctima y estafador no se conozcan en persona, pero exista la promesa de verse próximamente.

Justo esta es una de las excusas que utilizan los ciberdelincuentes para pedir el primer envío de dinero: pagar el billete que les permita reunirse. La otra excusa suele ser la aparición de un problema muy grave, que necesita de una cierta suma de dinero urgente para poder solventarse.

Normalmente, la víctima, por el vínculo que ya la une al estafador, hace los primeros pagos, a la espera de que cuando pase el problema, el estafador devolverá el importe prestado en cantidad doblada o triplicada, como agradecimiento por el favor prestado. En ocasiones, el compromiso es tal que la persona estafada llega a endeudarse con su entidad financiera con tal de ayudar al ciberdelincuente.

Una vez que el timador ha recibido una cantidad de dinero que considera suficiente o teme ser descubierto, pone fin a la relación y desaparece.

Señales de que algo va mal

Si en algún momento observas este patrón de comportamiento al conocer una persona online, presta atención a la posibilidad de que esté aconteciendo un fraude:

* Hacer creer que viven o trabajan fuera del país en el que se encuentra la víctima

* Afirmar estar trabajando en una plataforma petrolera, en el ejército o como médico

* Hacer muchas preguntas personales a la víctima.

* Ser evasivos cuando se les pregunta sobre sus vidas.

* Intentar avanzar muy rápido en la relación y declarar su ‘amor’ en poco tiempo

* Dar excusas cada vez más elaboradas para no verse personalmente o unirse a una videollamada

* A menudo buscan rápidamente mudar la conversación del sitio o app de citas hacia un chat privado.

* Tener fotos de perfil perfectas

* Contar historias de vida complicadas para argumentar por qué necesitan dinero. Esto suele incluir la necesidad de pagar:

– Gastos de viaje. Por ejemplo, pasajes de avión

– Gastos médicos

– Visas y documentos de viaje

– Deudas de juego

– Tarifas aduaneras aplicadas a los artículos importados

Si piden dinero, quienes están detrás de los engaños amorosos generalmente pedirán que se les transfiera, o posiblemente solicitarán a su amor gift cards o tarjetas prepagas con dinero. Si la víctima se niega, la persona que estafa continuará acosándolo/a hasta que ceda, posiblemente usando excusas cada vez más rocambolescas de por qué necesita el dinero. 

Recomendaciones para no caer en la trampa

  • Revisa los perfiles de las redes sociales de citas o páginas de contactos. Presta atención y desconfía de los perfiles que se hayan creado recientemente y de los que tengan fotografías que parezcan de anuncio.
  • Sospecha cuando te transmiten urgencia, prisa y te dan pretextos extraños que siempre terminan en una solicitud de dinero.
  • Nunca compartas información confidencial con terceros. Esto incluye fotos personales, con las que el estafador puede chantajearte o sobornarte.
  • ¡Googlea a esa persona! Realiza una búsqueda inversa de su foto de perfil (por ejemplo, con Google Images) para ver si coincide con otros nombres o detalles y de esta manera averiguar si es una imagen robada. Además, buscar su nombre y otros detalles para ver si la historia de vida de la persona coincide con la información que podamos encontrar en Internet.

Qué hay que hacer si te han estafado

  1. Avisa a tu banco lo antes posible.
  2. Interpón una denuncia policial.
  3. Guarda todos los datos e información relativa al anuncio y a los contactos establecidos con el estafador, ya que pueden ser requeridos durante la investigación del caso. Esto incluiría los WhastAPPS intercambiados con el estafador.
  4. Denuncia el perfil en la aplicación o página web para que den de baja a dicho usuario cuanto antes.

Diccionario hipotecario: los conceptos que debes conocer

A menudo, cuando solicitamos una hipoteca, lo hacemos por primera vez en nuestra vida, y la terminología que usa el banco para cada concepto es totalmente desconocida por nosotros hasta ese momento. Te explicamos brevemente el significado de los términos que se utilizan habitualmente al contratar un préstamo hipotecario.

Amortización

Es el pago de la deuda pendiente que se hace en cada cuota. En los préstamos con sistema de amortización francés (el que se utiliza en el 90 % de las hipotecas), al principio se pagan más intereses y menos capital y al final del préstamo, al contrario. Para disminuir la deuda se puede hacer una amortización.

También se puede dar la amortización parcial: se produce cuando, en paralelo a las cuotas mensuales, el hipotecado devuelve una parte de lo que queda por pagar.

Si se paga toda la deuda de golpe, se trata de una amortización total anticipada.

Aval

Forma de garantía que consiste en el compromiso de una persona (avalista) de responder a la obligación contraída por otra (avalado) en caso de incumplimiento en el pago.

Cargas

Son las deudas de una propiedad, inscritas en el Registro de la Propiedad mediante documento público. Una carga puede ser una hipoteca, una servidumbre de paso, un derecho de usufructo o una condición resolutoria. Se entiende que un inmueble está libre de cargas si no tiene sobre él ninguna limitación inscrita en el Registro de la Propiedad.

Cuota

Es el importe que el cliente se compromete a pagar, generalmente de forma mensual, a la entidad financiera que le ha concedido el préstamo, en concepto de intereses y devolución del dinero prestado.

Euríbor

Índice de referencia del mercado interbancario de Europa. Es el indicador de cálculo de revisión de los tipos de interés de las hipotecas.

FEIN

Ficha Europea de Información Normalizada. Es el documento que contiene toda la información de la hipoteca. La FEIN debe ser lo más completa y clara posible para que el cliente no tenga dudas sobre las condiciones de la hipoteca que va a firmar con el banco. Los datos que debe incluir son:

  • Identificación del prestamista y la comisión que percibe.
  • Importe y moneda del préstamo que se concede, con información sobre las fluctuaciones que puede tener si se firma en una divisa distinta al euro.
  • Duración del préstamo.
  • Tipo de interés, aportando el cuadro de amortización del préstamo.
  • Importe total para reembolsar.
  • Valor del inmueble.
  • Porcentaje del valor concedido en préstamo.
  • Periodicidad y número de pagos: si se paga mensual o trimestralmente y el número total de cuotas.
  • Importe de cada cuota: cuánto se paga en cada cuota y cuándo y cómo puede cambiar este importe. Si es una hipoteca a tipo variable, debe especificar cuánto tiempo es fija y con qué periodicidad cambiarán las cuotas.
  • Reembolso anticipado: las condiciones y comisiones si se produce la devolución del préstamo antes de que finalice.
  • Incumplimiento de los compromisos vinculados al préstamo explicando las consecuencias que tiene para el prestatario.
  • Derechos del prestatario: entre los que figuran el derecho de desistimiento y el derecho de portabilidad, donde se incluye la subrogación.

Al firmar la FEIN, se inicia un periodo de 10 días naturales para reflexionar (14 en Cataluña), para consultar y resolver cualquier duda sobre las condiciones de la hipoteca. Tras este periodo, se podrá firmar la hipoteca.

FiAE

Es la Ficha de Advertencias Estandarizadas. Advierte de:

  • Los índices oficiales de referencia utilizados para fijar el tipo de interés aplicable en las hipotecas con tipo de interés variable.
  • La consecuencia de la no existencia de límites al alza en el tipo de interés (sin techo).
  • Detalle de los gastos asociados a la concesión del préstamo que deberá/n asumir el/los titular/es.
  • La posibilidad de que se produzca el vencimiento anticipado del préstamo.
  • La posibilidad de contratar instrumentos de cobertura del riesgo del tipo de interés.

IAJD compraventa

Impuesto sobre actos jurídicos documentados que grava las compraventas formalizadas en documento público. Se aplica sobre el importe escriturado. Su importe varía según la comunidad autónoma y el valor de la vivienda, pudiendo oscilar entre el 0,1 % y el 1,5 % a nivel general.

IAJD hipoteca

Impuesto sobre actos jurídicos documentados que grava las hipotecas formalizadas en documento público. Se aplica sobre la responsabilidad hipotecaria y varía según la comunidad autónoma, pudiendo oscilar entre el 0,50 % y el 2 % a nivel general.

Subrogación

Es el proceso jurídico para cambiar una hipoteca a otra entidad financiera. También existe la subrogación entre particulares, que permite quedarte con la financiación que pueda existir sobre la vivienda que compras siempre que te convenga.

Tasación

Valoración económica de un inmueble realizada por una empresa independiente y homologada por el Banco de España.

Tipo de interés nominal

Es el porcentaje que se tendrá que pagar por disponer de una cantidad de dinero durante un tiempo determinado.

TIN / TAE

El tipo de interés nominal (TIN) y la tasa anual equivalente (TAE) son conceptos establecidos por el Banco de España y, por tanto, oficiales:

  • El TIN es el porcentaje pactado con la entidad sin descontar la tasa de inflación, que se cobra por prestar el dinero, pero no tiene en cuenta otros costes adicionales como podrían ser costes por servicios o comisiones.
  • La TAE es el porcentaje que muestra el coste real anual que tiene un préstamo. Tiene en cuenta las comisiones, los gastos que habrá que pagar, los gastos vinculados por seguros y otros productos vinculados y la frecuencia de los pagos. Se utiliza como dato comparativo para elegir la mejor opción entre varios préstamos.

Me he quedado en paro, ¿mi banco me va a cobrar comisiones?

Domiciliar la nómina en un banco abre muchas puertas. Para empezar, es la llave para dejar de pagar comisiones de mantenimiento, hacer transferencias gratis y solicitar una tarjeta sin cuotas de emisión ni de renovación. Sin embargo, durante la vida laboral de una persona, es fácil que en algún momento alguien pase a ser desempleado, o constituya una SL y cotice como autónomo, por lo que esa persona deja de ingresar una nómina como tal.

Según datos del Ministerio de Trabajo, en Enero de 2021 se quedaron sin empleo 76.216 personas, lo que supone un total 3.964.353 de parados en España. Eso sin tener en cuenta a los afectados por los ERTE. En estos casos, ¿qué sucede si los ingresos mensuales de una cuenta desaparecen o se reducen?

Si tu cuenta exigía la domiciliación de una nómina u otros ingresos cada mes y has dejado de cobrarlos, entonces lo más probable es que el banco te cobre comisiones. Esto es común sobre todo en las cuentas nómina (aunque existen excepciones de cuentas nómina que no exigen ingresos) y, lamentablemente, es algo que no se puede remediar, ya que figura en la cláusula del contrato de la cuenta.

¿Cómo revertir esta situación?

1. Informarse, de motu propio, estudiando bien el contrato que firmamos al abrir la cuenta cuáles son las condiciones para no abonar comisiones y saber si la entidad equipara la prestación por desempleo al salario.

2. Hablar con nuestro gestor o con el banco e intentar negociar el cobro de comisiones sugiriendo otras soluciones, tales como añadir recibos o realizar ciertas acciones con las tarjetas, con el fin de evitar intentar evitar los costes.

Algunos bancos siguen sin cobrar comisiones, si el cliente, en lugar de percibir su sueldo, recibe el paro, pero siempre y cuando sea de un importe mínimo (a partir de 300 euros, normalmente). En esos casos, se puede estar tranquilo. Sin embargo, no siempre es así y es por eso que hay que comprobarlo.

2. La entidad puede no tener en cuenta la prestación por desempleo y penalizar al cliente por dejar de cobrar una nómina. En esos casos, la solución más sencilla es:

– Buscar un banco que no cobre comisiones por la cuenta corriente, independientemente de los ingresos que tenga el cliente.

– Abrir una cuenta en una entidad que no cobre gastos de mantenimiento si se domicilia el paro. Esta última opción es más arriesgada, ya que si en algún momento se termina la prestación por desempleo y el cliente no lo sustituye por una nómina, tendrá que pagar.

Abrir una cuenta totalmente gratuita es la opción más buena, más bonita y más barata: el cliente no tendrá que abonar comisiones de mantenimiento aunque no tenga ingresos de ningún tipo. Podrá hacer transferencias en euros gratis, pedir una tarjeta sin cuotas anuales para pagar sus compras y sacar dinero en cajeros. Asimismo, también podrá gestionar su cuenta por Internet sin abonar ni un euro y, si el banco incluye estos servicios (la mayoría sí los tiene), pagar con el móvil y enviar dinero por Bizum. Estas cuentas sin nómina obligatoria también permiten recibir ingresos, por lo que si en algún momento se retoma la actividad laboral, se puede domiciliar el salario sin necesidad de cambiar de entidad.

¿Qué pasa con el dinero que tengo en mi cuenta si mi banco desaparece?

Los ahorradores que tienen su dinero guardado en cuentas y depósitos de una entidad bancaria pueden estar tranquilos, puesto que existe un organismo, llamado el Fondo de Garantía de Depósitos, que sería el encargado de devolverles el dinero hasta un límite, en caso de que el banco no pudiese.

Concepto

En España, el Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito (FGD) fue creado por el Real Decreto-ley 16/2011, de 14 de octubre, por lo que su origen cuenta con escasos 11 años de antigüedad. Su sede está en Madrid, y es un organismo que cuenta con personalidad jurídica propia y plena capacidad para el desarrollo de sus fines. Su naturaleza es su mayor virtud, que es la de actuar como un fondo financiado por los bancos, cajas de ahorro y cooperativas de crédito para cubrir las pérdidas de los depositantes en caso de insolvencia de alguna entidad financiera.

El Fondo de Garantía de Depósitos de España garantiza que en caso de quiebra, suspensión de pagos o impago de los depósitos vencidos y exigibles de una entidad bancaria española, sus clientes recuperarán hasta 100.000€ por titular y entidad. 

Qué cubre el FGD

Es importante destacar que el Fondo de Garantía de Depósitos cubre por entidad y no por cuenta. Para diversificar el riesgo de perder los ahorros, todas aquellas personas que tengan más de 100.000€ en la misma entidad, pueden elegir una de las siguientes opciones:

  1. Tener los ahorros con más de un titular por cuenta, el FGD cubre 100.000€ por cada titular y/o cotitular.
  2. Repartir los ahorros en cantidades inferiores a 100.000€ en diferentes entidades, así el FGD cubrirá 100.000€ por cada entidad.

La garantía se aplicará por depositante, sea persona física o jurídica y cualesquiera que sean el número y clase de depósitos garantizados en que figure como titular en la misma entidad. Dicho límite se aplicará también a los depositantes titulares de depósitos por importes superiores al máximo garantizado.

Cuando una cuenta tenga más de un titular, su importe se dividirá entre todos los titulares, de acuerdo con lo previsto en el contrato de depósito y, en su defecto, a partes iguales. Cada titular tiene garantizado hasta el límite máximo anteriormente descrito (100.000 euros).

Los depósitos garantizados podrán ser en dinero, valores u otros instrumentos financieros; las garantías que ofrece el FGD son compatibles entre sí. De esta forma un titular tendría cubierto dentro de la misma entidad los siguientes importes:

  • Hasta 100.000€ para los depósitos en euros o el equivalente a 100.000€ tras aplicar el tipo de cambio de la divisa depositada
  • Por los valores u otros instrumentos financieros depositados en la entidad el FGD garantizará hasta 100.000€

Tendrán la consideración de valores e instrumentos garantizados los previstos en el artículo 2 de la Ley 24/1988 del Mercado de Valores que hayan sido confiados a las entidades para su depósito y registro o realización de servicios de inversión.

Qué no cubre el FGD

No se considerarán depósitos garantizados:

a) Los depósitos realizados por otras entidades de crédito por cuenta propia y en su propio nombre, así como cualquier entidad financiera sometida a supervisión prudencial.

b) Los valores representativos de deudas emitidos por la entidad de crédito, incluso los pagarés y efectos negociables.

c) Los certificados de depósito al portador, las cesiones temporales de activos y las financiaciones con cláusula de subordinación.

d) Los depósitos constituidos por empresas pertenecientes al mismo grupo económico que la entidad de crédito.

e) Los depósitos constituidos por las Administraciones Públicas.

f) Los depósitos constituidos por quienes ostenten cargos de administración o dirección en la entidad que origine la actuación del FGD, así como por los cónyuges y familiares en primer grado de unos y otros.
Los titulares de depósitos por importe superior al límite garantizado continuarán en su condición de acreedores ordinarios de la entidad, por el importe no recuperado del FGD, hasta que se solventen las causas que dieran lugar a la entrada en funcionamiento del sistema de garantía, o bien a resultas de lo que se establezca en el convenio de acreedores o en la liquidación de la entidad, dentro del correspondiente procedimiento concursal.

Plazos de devolución

El plazo de devolución de los importes garantizados en caso de quiebra de la entidad oscilará entre los 10 días hábiles y los 3 meses, dependiendo del producto que se trate:

  • El pago de los importes en cuentas corrientes, cuentas de ahorro y depósitos a plazo fijo se realizará en 10 días hábiles.
  • Para los depósitos en valores se devolverá el importe al titular en 3 meses.

 

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