GAIA — Inteligencia Empresarial con IA
Inteligencia empresarial para la dirección de tu empresa
GAIA, el sistema operativo con memoria y adn propio
Comité Dirección con IA
Imagina un Comité de Dirección digital conectado a las áreas de tu empresa y a tus programas de uso habitual. GAIA se comunica contigo para planificar nuevas estrategias comerciales, mejorar los costes, desarrollar nuevas campañas de marketing, identificar mejoras fiscales y ayudarte en todo aquello que necesite tu empresa.
Inteligente
Imagina que se anticipa a los desafíos presentando las mejores opciones para tu empresa, con un único objetivo: ser más competitivo con crecimiento sólido y eficiente.
Trabajadora
GAIA trabaja 24/7 durante los 365 días del año, analiza, planifica y resuelve con inteligencia.
Se comunica
GAIA te dice: «Este es el estado actual de tu empresa y estas son las 5 áreas donde veo mayor potencial de mejora.»
Más que un BI
El Business Intelligence tradicional te muestra lo que está pasando.
El Agentic Business Intelligence analiza lo que está pasando, entiende por qué y puede actuar.
GAIA es mucho más, dispone de un Comité de Dirección con agentes especializados en cada una de las áreas de tu empresa y todos ellos comparten el mismo contexto empresarial con conocimiento del ADN de tu compañía por lo tanto tiene capacidad de decisión y definitivamente ejecuta acciones en tu beneficio.
Es como tener a un equipo de consultores de McKinsey trabajando para tu empresa. GAIA es una plataforma de Inteligencia Empresarial Agéntica diseñada para funcionar como una capa de inteligencia y dirección sobre una empresa.
5 Motivos para no dudar de GAIA
GAIA conoce tu empresa
GAIA no analiza tu empresa. La entiende.
Una nueva generación de Inteligencia Empresarial Agéntica que transforma datos, conocimiento y contexto en decisiones estratégicas y acciones reales.
GAIA te acompaña 24/7
GAIA se convierte en la capa de inteligencia que acompaña a tu empresa en cada decisión.
Detecta oportunidades, anticipa riesgos, conecta áreas y ayuda a la dirección a ver lo que ocurre hoy, entender lo que puede ocurrir mañana y decidir qué hacer después.
GAIA es la inteligencia detrás de cada decisión, ayuda a compañías como la tuya a responder preguntas como:
- ¿Hacia dónde debe ir la empresa?
- ¿Cómo podemos crecer?
- ¿Cómo aumentar la rentabilidad?
- ¿Qué estructura organizativa necesitamos?
- ¿Cómo debemos afrontar la transformación digital y la IA?
- ¿Qué negocios deberíamos comprar o vender?
- ¿Cómo mejorar nuestras operaciones?
- ¿Cómo competir en un mercado que está cambiando?
GAIA no es un chatbot
GAIA tiene una arquitectura envidiable:
ADN de la compañía
↓
Datos y contexto empresarial
↓
Intelligence Layer
↓
Comité de Dirección corporativa
↓
Agentes especializados
↓
Análisis → Diagnóstico → Recomendación → Decisión → Acción
GAIA es diferente
GAIA es la Plataforma de Inteligencia Empresarial Agéntica diseñada para funcionar como un comité de dirección sobre tu compañía.
Hay una diferencia estratégica enorme: El consultor humano aporta experiencia, el BI aporta inteligencia mediante datos, el Agentic BI combina datos + IA + agentes, y GAIA combina: experiencia + datos + IA + agentes + conocimiento empresarial + dirección + ejecución.
¿Hay algo mejor?
GAIA con planes adaptados
GAIA dispone de planes adaptados a tus necesidades empresariales:
- PLAN ESSENTIAL: Para emprendedores y Pymes de 1 sólo empleado.
- PLAN BUSINESS: Para emprendedores y Pymes de 2 hasta 10 empleados.
- PLAN EXECUTIVE: El más recomendado. Para Pymes de 11 hasta 50 empleados.
- PLAN ENTERPRISE: Para corporaciones de más de 50 empleados.
Preguntas frecuentes sobre GAIA
Conoce a Gaia
GAIA es la plataforma de Inteligencia Empresarial Agéntica (Agentic Business Intelligence o Agentic BI) de ASTON DEALERS, diseñada para ayudar a empresas y directivos a comprender mejor su organización, acceder a su conocimiento empresarial y tomar decisiones con más información y contexto.
A diferencia de un asistente de inteligencia artificial de uso general, GAIA puede trabajar progresivamente con el ADN de la empresa: su estructura, departamentos, usuarios, documentación, histórico, procesos, información autorizada y, cuando corresponda, sistemas e integraciones.
Esta combinación de inteligencia artificial, memoria corporativa y contexto empresarial permite a GAIA analizar información, relacionar conocimiento y colaborar con la dirección en la evaluación de decisiones y escenarios.
Su objetivo no es dirigir la empresa en lugar de sus responsables, sino convertirse en una capa de inteligencia y conocimiento empresarial que trabaja junto a ellos.
Una empresa puede necesitar GAIA cuando una parte importante de su información y conocimiento empresarial se encuentra dispersa entre personas, documentos, aplicaciones, departamentos y sistemas, dificultando obtener rápidamente una visión completa y contextualizada de lo que está ocurriendo.
GAIA está concebida para ayudar a localizar y relacionar información, preservar la memoria y el conocimiento corporativo, analizar situaciones, preparar documentación, identificar aspectos que merecen atención y aportar contexto para la toma de decisiones.
Su objetivo es ayudar a transformar información empresarial dispersa en conocimiento útil para la dirección, facilitando una visión más conectada de la organización.
Sin embargo, no todas las empresas necesitan GAIA. Su implantación tiene sentido cuando existe un problema, una necesidad o una oportunidad suficientemente relevante para justificarla.
Dependiendo del plan contratado, la configuración, los permisos y las integraciones disponibles, GAIA puede ayudar a trabajar con información y documentación empresarial, relacionar conocimiento procedente de diferentes áreas, conservar memoria e histórico corporativo, preparar análisis e informes, apoyar reuniones y procesos de dirección, detectar desviaciones o información relevante y asistir a los responsables de la empresa en su trabajo diario.
GAIA también puede ayudar a conectar información que normalmente permanece separada entre departamentos, documentos, aplicaciones y sistemas autorizados, aportando mayor contexto para analizar situaciones y escenarios empresariales.
GAIA no pretende añadir otra aplicación aislada al negocio. Su objetivo es que la información y el conocimiento empresarial puedan convertirse progresivamente en una herramienta útil para comprender, analizar y tomar mejores decisiones.
Las capacidades disponibles dependerán siempre del plan contratado, la configuración de la empresa, los permisos asignados y las fuentes de información autorizadas.
No necesariamente.
El tamaño, el sector o la facturación no son los únicos factores que determinan si una empresa puede beneficiarse de GAIA. También influyen la complejidad de la gestión, el volumen y dispersión de la información, el número de personas y departamentos, la dependencia del conocimiento interno, los procesos existentes y los problemas o necesidades que la empresa quiere resolver.
Una pequeña o mediana empresa puede encontrar valor en GAIA si necesita organizar mejor su conocimiento, conectar información o disponer de mayor contexto para la gestión y la toma de decisiones. Del mismo modo, una empresa de mayor tamaño necesita tener un caso de uso suficientemente claro para justificar su implantación.
Antes de recomendar una implantación, ASTON DEALERS debe valorar si GAIA puede aportar un beneficio razonable para esa organización.
Si no existe un caso de uso suficientemente valioso, no tendría sentido recomendar su contratación.
No necesariamente.
Una empresa pequeña puede tener una gestión sencilla y no necesitar una plataforma como GAIA. Pero también puede depender de varias personas clave, utilizar numerosos documentos y aplicaciones, gestionar información compleja o dedicar muchas horas a tareas administrativas, análisis y coordinación.
En estos casos, GAIA puede ayudar a preservar conocimiento empresarial, organizar y relacionar información y reducir la dependencia de conocimiento disperso entre personas, documentos y sistemas, siempre que exista un caso de uso que justifique su implantación.
Por eso, más que preguntarnos únicamente cuántos empleados tiene una empresa, debemos preguntarnos qué complejidad necesita gestionar, qué conocimiento necesita preservar y qué problemas quiere resolver.
Diferencias y Tecnología
Un asistente de inteligencia artificial de propósito general, como ChatGPT, puede ser extraordinariamente útil para una persona. GAIA está diseñada para trabajar además dentro de un contexto empresarial estructurado.
Esto permite incorporar progresivamente elementos como la empresa, usuarios, roles, departamentos, permisos, ADN empresarial, memoria corporativa, documentación, histórico, fuentes autorizadas, funciones de dirección e integraciones con los sistemas de la organización.
GAIA utiliza ese contexto para relacionar información y conocimiento empresarial, analizar situaciones y colaborar con la dirección en la toma de decisiones, manteniendo los permisos y el contexto que corresponden a cada usuario.
Por tanto, la cuestión no es si GAIA es «mejor» que un asistente de inteligencia artificial de propósito general. Son herramientas concebidas para necesidades diferentes.
La pregunta es:
¿Necesita la empresa algo más que un asistente individual de inteligencia artificial?
Si la respuesta es no, una herramienta de propósito general puede ser suficiente. Si la empresa necesita trabajar con su propio conocimiento, estructura, memoria y contexto empresarial, ahí es donde se sitúa GAIA.
GAIA no pretende sustituir herramientas empresariales que ya funcionan correctamente.
Un ERP puede gestionar operaciones y recursos; un CRM, las relaciones con clientes y oportunidades comerciales; y una herramienta de Business Intelligence (BI), indicadores, datos y visualizaciones.
GAIA busca aportar una capa adicional de conocimiento, contexto e inteligencia empresarial, capaz de relacionar información procedente de distintas áreas, herramientas y fuentes cuando técnicamente sea posible y esté autorizado.
El objetivo no es disponer de más datos, sino convertir información dispersa en conocimiento útil para la dirección y ayudar a responder preguntas como:
¿Qué está ocurriendo? ¿Por qué merece mi atención? ¿Qué información necesito revisar? ¿Qué escenarios debería analizar antes de tomar una decisión?
De esta forma, ERP, CRM, Business Intelligence y GAIA pueden trabajar de manera complementaria: los sistemas gestionan y organizan información, mientras GAIA aporta contexto empresarial para analizarla y ayudar a la dirección a interpretarla.
No necesariamente.
En muchas implantaciones, los sistemas actuales deben continuar siendo las fuentes oficiales de información, mientras GAIA trabaja con ellos mediante los mecanismos de integración disponibles y autorizados.
La finalidad no es obligar a una empresa a abandonar su ERP, CRM, software contable u otras aplicaciones empresariales para utilizar GAIA, sino permitir que esas herramientas puedan formar parte de un entorno de información y conocimiento empresarial conectado.
Antes de realizar cualquier integración, debe analizarse qué sistemas utiliza la empresa, qué información contiene cada uno, qué datos pueden ser utilizados por GAIA y cuál debe continuar siendo la fuente de referencia para cada información.
De esta forma, GAIA puede integrarse progresivamente en el ecosistema tecnológico de la empresa sin sustituir innecesariamente las herramientas que ya funcionan.
Sí, aunque eso no significa que todos los componentes tecnológicos utilizados por GAIA hayan sido desarrollados por ASTON DEALERS.
GAIA combina arquitectura, lógica empresarial, sistemas de identidad y permisos, memoria corporativa, procesos, integraciones, metodología y propiedad intelectual desarrollados por ASTON DEALERS con tecnologías, modelos y servicios especializados de terceros cuando resulta adecuado.
Esta arquitectura permite seleccionar e integrar distintas tecnologías en función de las necesidades de cada empresa, manteniendo la lógica empresarial, el contexto y el conocimiento corporativo dentro del entorno de GAIA.
Para ASTON DEALERS es importante diferenciar con claridad qué tecnología y propiedad intelectual desarrolla ASTON DEALERS, qué información y activos pertenecen al cliente y qué componentes o servicios proporcionan proveedores tecnológicos externos.
La arquitectura de GAIA está diseñada para evitar que la identidad, la memoria corporativa, el conocimiento empresarial y la evolución de la plataforma dependan de un único modelo de inteligencia artificial.
Los modelos de IA son una parte importante de la tecnología, pero GAIA no debe ser simplemente un modelo con otro nombre. Su funcionamiento combina contexto empresarial, memoria, lógica, permisos, procesos, integraciones y diferentes componentes tecnológicos.
Esta arquitectura permite evolucionar e incorporar diferentes modelos y tecnologías de inteligencia artificial cuando resulte técnicamente conveniente y aporte valor a cada caso de uso.
Cualquier cambio relevante de tecnología o modelo requiere previamente pruebas, validación y adaptación antes de utilizarse en un entorno de producción.
Información, privacidad y confianza
Depende de lo que la empresa quiera conseguir.
GAIA puede construir progresivamente su contexto y conocimiento empresarial mediante información autorizada como la estructura organizativa, departamentos, usuarios, documentación, procesos, histórico y otras fuentes de información relevantes para cada caso de uso.
No se trata de incorporar información simplemente porque exista. Antes de hacerlo, debe definirse qué queremos conseguir, qué información resulta necesaria para ese objetivo y quién está autorizado a utilizarla.
Este conocimiento estructurado forma parte de lo que denominamos ADN Empresa, que permite a GAIA comprender progresivamente el contexto de la organización y trabajar con información relevante para cada necesidad.
La información necesaria dependerá, por tanto, de los objetivos, la configuración, los permisos y las fuentes autorizadas de cada empresa.
No.
GAIA puede comenzar con un alcance limitado y ampliar progresivamente su conocimiento empresarial cuando exista una finalidad concreta que lo justifique.
Una empresa puede empezar, por ejemplo, trabajando sobre un área, un proceso, un determinado conjunto documental o un caso de uso, antes de incorporar otras fuentes de información.
De esta forma, la implantación puede avanzar progresivamente en función de las necesidades de la empresa, incorporando únicamente la información necesaria y autorizada para cada objetivo.
Nuestra filosofía es:
objetivo primero; información necesaria después.
La protección y seguridad de la información empresarial es un requisito esencial de GAIA y debe abordarse mediante medidas técnicas y organizativas como autenticación, gestión de permisos, control de acceso, aislamiento de la información entre empresas, trazabilidad, protección de las comunicaciones y políticas adecuadas de seguridad y conservación.
El acceso a la información debe estar condicionado por la identidad, los permisos y las funciones asignadas a cada usuario, de acuerdo con la configuración establecida para cada empresa.
Sin embargo, ninguna plataforma tecnológica responsable debería prometer riesgo cero.
ASTON DEALERS debe poder explicar qué controles se aplican, qué proveedores tecnológicos intervienen cuando corresponda, cómo se trata la información y qué procedimientos de seguridad y gestión se utilizan en cada implantación.
No debería poder hacerlo.
GAIA está concebida como una plataforma multiempresa en la que la información, los usuarios y los permisos deben mantenerse aislados entre organizaciones.
Este aislamiento no debe depender únicamente de lo que cada usuario puede ver en la interfaz. Debe aplicarse también en los mecanismos de autenticación, autorización, control de permisos y acceso a los datos, de forma que cada usuario opere dentro del contexto empresarial que le corresponde.
La separación y aislamiento de la información entre empresas constituye uno de los controles fundamentales de la arquitectura de GAIA.
Además, los accesos deben estar sujetos a los permisos y funciones definidos para cada usuario dentro de su organización.
No.
Que GAIA tenga acceso autorizado a determinada información empresarial no significa que todos los usuarios tengan permiso para acceder a ella o conocerla.
GAIA contempla identidad, empresa, roles, departamentos y permisos para determinar qué información, conocimiento y funciones corresponden a cada usuario dentro de la organización.
De esta forma, un usuario puede trabajar con GAIA dentro del ámbito que le corresponde sin que ello implique acceder a toda la información disponible en el entorno empresarial.
El objetivo es que la incorporación de inteligencia artificial en la empresa respete las reglas de confidencialidad, responsabilidad y acceso establecidas por la organización, en lugar de eliminarlas.
El acceso de ASTON DEALERS a la información de una empresa debe estar limitado a aquello que resulte técnicamente necesario y esté debidamente autorizado para prestar, mantener, proteger o dar soporte al servicio, de acuerdo con la arquitectura de GAIA, los procedimientos establecidos y las condiciones contractuales aplicables.
No queremos basar la confianza únicamente en una frase como «confía en nosotros». El acceso a la información empresarial debe responder a criterios de necesidad, autorización y control.
Por ello, los accesos administrativos que resulten necesarios deben estar restringidos, justificados y, cuando corresponda, registrados y controlados, evitando accesos innecesarios a la información del cliente.
Las condiciones concretas sobre tratamiento de datos, confidencialidad, acceso, soporte y participación de proveedores tecnológicos deben quedar claramente documentadas en las condiciones contractuales y de privacidad aplicables a cada servicio.
El cliente debe conocer antes de contratar GAIA qué ocurrirá con su información cuando finalice la relación contractual.
Esto incluye, según el tipo de información y las condiciones aplicables, cuestiones como la recuperación o exportación de información, cierre de usuarios y accesos, eliminación de datos, periodos de conservación, copias de seguridad y posibles obligaciones legales de retención.
Estos procedimientos y sus condiciones deben estar definidos y comunicados con claridad para que la empresa conozca qué puede recuperar, qué información debe conservarse durante un periodo determinado y qué información puede eliminarse cuando finalice el servicio.
Nuestra filosofía es sencilla:
la permanencia de un cliente debe depender del valor que recibe de GAIA, no de la imposibilidad de recuperar su información.
Personas y decisiones
No está concebida simplemente para sustituir empleados o directivos.
GAIA está diseñada para trabajar junto a las personas, ayudándolas a reducir trabajo repetitivo, localizar y relacionar información, preservar conocimiento empresarial, preparar análisis y documentación y acceder con mayor facilidad a información relevante para su trabajo.
Como ocurre con cualquier tecnología empresarial significativa, su utilización puede transformar determinadas tareas, procesos y formas de trabajar, permitiendo que algunas actividades se automaticen o se realicen de manera diferente.
El objetivo no debería ser automatizar por automatizar, sino analizar qué tareas pueden realizarse mejor con tecnología, cuáles requieren criterio y responsabilidad humana y dónde la colaboración entre personas e inteligencia artificial puede aportar mayor valor a la empresa.
Por eso, la cuestión no es únicamente qué puede automatizarse, sino qué trabajo aporta valor humano y dónde la combinación de personas y tecnología produce un mejor resultado.
GAIA puede informar, analizar, recomendar y, en determinados contextos y configuraciones, preparar o ejecutar acciones previamente autorizadas.
Sin embargo, no todas las acciones deben tener el mismo nivel de autonomía. Una consulta documental no tiene las mismas consecuencias que enviar una comunicación, realizar una contratación, ejecutar una operación financiera o intervenir en una decisión laboral.
Por ello, el nivel de autonomía de GAIA debe ser proporcional al riesgo, a los permisos establecidos y a las consecuencias potenciales de cada acción.
En aquellas actuaciones que requieran criterio, responsabilidad o autorización humana, GAIA puede ayudar a analizar la situación, preparar alternativas y facilitar la decisión, manteniendo la intervención de las personas responsables cuando corresponda.
El objetivo no es que GAIA tome indiscriminadamente decisiones por la empresa, sino que pueda asumir distintos niveles de actuación dentro de límites, permisos y controles previamente definidos.
En las decisiones empresariales relevantes, la responsabilidad y la autoridad deben permanecer claramente definidas dentro de la organización.
GAIA puede aportar información, memoria empresarial, análisis, contexto, escenarios y recomendaciones para ayudar a empresarios, directivos y profesionales a comprender mejor una situación y valorar diferentes alternativas.
Su función no consiste en eliminar el criterio, la responsabilidad o la capacidad de decisión de las personas, sino en proporcionarles más conocimiento y contexto para ejercerlos.
Incluso cuando GAIA pueda ejecutar determinadas acciones previamente autorizadas, deben existir límites, permisos y niveles de autonomía definidos de acuerdo con la naturaleza y el riesgo de cada actuación.
Podemos resumir nuestra filosofía así:
GAIA no ocupa la silla del empresario. Se sienta a su lado.
Puede ocurrir.
Los sistemas de inteligencia artificial pueden interpretar incorrectamente información, trabajar con datos incompletos, realizar inferencias equivocadas o generar respuestas incorrectas.
Por eso, GAIA debe ayudar a distinguir, cuando resulte relevante, entre datos, fuentes, interpretaciones, inferencias y recomendaciones, facilitando que la información importante pueda ser contrastada o verificada antes de utilizarla para determinadas decisiones o actuaciones.
Además, cuanto mayores sean las consecuencias potenciales de una acción, mayor debe ser el nivel de control, verificación y supervisión aplicado antes de ejecutarla.
Nuestro objetivo no es afirmar que GAIA nunca se equivocará, sino diseñar mecanismos para reducir el riesgo, detectar errores y evitar que una respuesta incorrecta se convierta silenciosamente en un hecho empresarial.
Sí, pero no de forma ciega.
El nivel de confianza en una respuesta de GAIA debe depender de la información disponible, las fuentes utilizadas, el contexto empresarial y las consecuencias que pueda tener utilizar esa respuesta.
Para cuestiones de bajo impacto puede ser suficiente una asistencia ordinaria. Para decisiones o actuaciones relevantes deben aumentar la evidencia, trazabilidad, verificación y supervisión humana.
GAIA debe ayudar, cuando resulte necesario, a diferenciar entre información disponible, interpretación, inferencia y recomendación, facilitando que las cuestiones importantes puedan ser contrastadas antes de actuar.
La confianza que buscamos construir alrededor de GAIA no es fe en una inteligencia artificial.
Es confianza calibrada.
Implantación
No existe un plazo universal, porque depende del tamaño y complejidad de la organización, la información disponible, el número de usuarios y departamentos, las integraciones necesarias y el alcance inicial de la implantación.
Sin embargo, GAIA no necesita conocer toda la empresa antes de empezar a aportar valor.
La implantación puede comenzar sobre un área, un proceso, un conjunto de información o un caso de uso concreto, validar su funcionamiento y ampliar progresivamente el ADN Empresa y el conocimiento disponible.
De esta forma, GAIA puede empezar a trabajar con un contexto empresarial limitado mientras continúa incorporando, de manera progresiva y autorizada, más información y conocimiento de la organización.
Por eso diferenciamos entre empezar a trabajar con GAIA y alcanzar un conocimiento empresarial más profundo.
No necesariamente.
GAIA está concebida para convivir con el ecosistema tecnológico existente de la empresa, incluyendo ERP, CRM, herramientas de Business Intelligence y otras aplicaciones, siempre que las integraciones necesarias sean técnica y económicamente razonables y puedan realizarse de forma segura.
Antes de proponer cambios, analizamos qué sistemas utiliza la empresa, cuáles funcionan correctamente, qué información puede integrarse y qué aplicaciones deben continuar siendo las fuentes oficiales de determinados datos.
El objetivo es que GAIA pueda conectar y relacionar información procedente de diferentes sistemas autorizados cuando resulte útil, sin obligar a sustituir herramientas que ya cumplen correctamente su función.
No tiene sentido sustituir una herramienta que funciona simplemente para poder decir que está integrada en GAIA.
No significa automáticamente que la empresa no pueda utilizar GAIA.
De hecho, detectar información duplicada, desactualizada, incompleta o contradictoria, así como procesos poco documentados o que dependen principalmente del conocimiento de determinadas personas, puede formar parte del diagnóstico inicial.
GAIA puede ayudar a localizar, relacionar y analizar información, pero no puede convertir automáticamente datos incorrectos en datos correctos ni sustituir el conocimiento empresarial que nunca ha sido documentado o incorporado.
Por ello, la calidad de la información y del conocimiento empresarial debe evaluarse y, cuando sea necesario, mejorarse progresivamente durante la implantación.
En algunos casos, este proceso puede convertirse además en una oportunidad para ordenar información, documentar conocimiento y reducir la dependencia de personas clave dentro de la organización.
Para el uso cotidiano de GAIA, nuestro objetivo es que no sea necesario conocer programación, APIs, bases de datos o modelos de inteligencia artificial.
GAIA está concebida para que empresarios, directivos y profesionales puedan interactuar con ella de manera natural, sin necesidad de comprender la infraestructura tecnológica que existe detrás de la plataforma.
Sin embargo, determinadas integraciones con sistemas empresariales, configuraciones avanzadas, requisitos de seguridad o implantaciones de mayor complejidad pueden requerir la participación del departamento de IT, proveedores tecnológicos o especialistas técnicos.
En estos casos, la tecnología debe facilitar la implantación y el funcionamiento de GAIA sin trasladar innecesariamente su complejidad a las personas que la utilizan.
La complejidad técnica de GAIA debe estar detrás de GAIA, no delante del cliente.
Precio y contratación
GAIA dispone de cuatro planes —Essential, Business, Executive y Enterprise— diseñados para diferentes niveles de necesidad, complejidad y alcance empresarial.
El precio depende del plan contratado y, especialmente en implantaciones avanzadas, de factores como el alcance, número de usuarios, almacenamiento, integraciones, configuración y necesidades específicas de la organización.
La forma correcta de valorar el precio de GAIA no es compararlo únicamente con el coste de otra herramienta de inteligencia artificial, sino analizar qué problema queremos resolver, cuánto cuesta actualmente y qué valor puede aportar GAIA a la empresa:
- Essential: suscripción 490€/mes + implantación 2.500€ (suscripción anual Ahorro 1.234,80€ = 21%) Ver GAIA Essential
- Business: suscripción 990€/mes + implantación 3.500€ (suscripción anual Ahorro 2.494,80€ = 21%) Ver GAIA Business
- Executive: suscripción 1.990€/mes + implantación 5.000€ (suscripción anual Ahorro 5.014,80€ = 21%) Ver GAIA Executive
- Enterprise: suscripción 3.500€/mes + implantación desde 10.000€ (suscripción anual Ahorro 8.820€ = 21%) Ver GAIA Enterprise
Las características, límites y condiciones de cada plan pueden consultarse en su correspondiente página de contratación.
Sí.
Puedes comenzar interactuando con GAIA desde la experiencia disponible en aston-dealers.com para conocer su funcionamiento y parte de su potencial antes de contratar.
Esta prueba pública de GAIA está deliberadamente limitada y no permite trabajar con información empresarial privada, analizar documentación interna de la empresa ni utilizar determinadas funciones reservadas a usuarios registrados y clientes.
La experiencia completa comienza cuando GAIA puede trabajar dentro del contexto real de una organización, con su estructura, usuarios, permisos, ADN Empresa, información y funciones correspondientes al plan contratado.
Para comenzar a trabajar con GAIA dentro del contexto real de una empresa es necesario registrarse, configurar la organización y disponer del plan y permisos correspondientes.
ASTON DEALERS no recomendaría contratar GAIA simplemente porque una empresa pueda hacerlo.
No tendría sentido recomendar su implantación si el problema o la necesidad empresarial no son suficientemente relevantes, si el coste y el esfuerzo de implantación no se justifican por el valor razonablemente esperado, si la organización todavía no está preparada para adoptarla o si existe una necesidad crítica que GAIA actualmente no puede cubrir adecuadamente.
Tampoco tendría sentido recomendar GAIA si otra solución disponible resuelve mejor el problema concreto de la empresa.
Antes de una implantación, el objetivo debe ser comprender qué necesita realmente la organización, qué problema queremos resolver y si GAIA puede aportar un beneficio razonable en ese contexto.
Nuestra filosofía es sencilla:
GAIA debe contratarse cuando tenga sentido para la empresa, no simplemente porque exista la posibilidad de utilizar inteligencia artificial.
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